- Base legal del tratamiento de datos debe estar especificada.
- Los tiempos de retención de dichos datos también deben mostrarse al consumidor.
- La información que se proporciona de manera obligatoria al usuario ha de ser clara y concisa para que este la comprenda.
Cuando se habla de la nueva LOPD 2018 se genera cierta confusión con respecto a otro término que es también tendencia estos días: el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD o GDPR por sus siglas en inglés). Este último es una ley que afecta a toda la Unión Europea aprobada en 2016 y en vigor desde el pasado 25 de mayo de 2018. El nombre de LOPD 2018 es una fórmula utilizada en España para referirse al RGPD utilizando la denominación de la normativa a la que sustituye, es decir, la antigua LOPD.Tanto como consumidor como empresario habrás firmado documentos que se ajustaban a la normativa de protección de datos cuando se tratase de cederles los tuyos propios a terceros. Sin embargo, a excepción de aquellas empresas que se adelantaran, es muy probable que estuviesen ajustados a la normativa nacional anterior: la LOPD. El término LOPD 2018, como se indicaba al principio es utilizado como sinónimo del RGPD en España.Esta nueva norma (de obligado cumplimiento en España y todos los demás países de la Unión Europea) incide mucho más en aspectos de protección e implica también un nuevo régimen sancionador con la intención de hacer ver la importancia de invertir en sistemas de seguridad, pero sobre todo en tener una planificación y evaluación de riesgos apropiada.La conocida como LOPD 2018 en España es en la práctica el RGPD a nivel europeo. Se trata por tanto de una normativa que regula la protección de datos del consumidor y que sustituye a la que actualmente está vigente. En realidad, su tramitación y aprobación se hizo en 2016 por lo que desde entonces ya podía aplicarse pero se concedió un amplio plazo de ajuste para no entorpecer la labor empresarial.Hasta el 25 de mayo de 2018 estaban vigente dos reglamentos: la Ley orgánica de Protección de Datos (LOPD) y el Reglamento de desarrollo de la misma (RD 1720/2007) y el RGPD. A partir de esa fecha, la LOPD deja de existir como marco de referencia y se implementa la norma europea.Por otro lado, el pasado 10 de noviembre de 2017, el Gobierno Español aprobó el proyecto de la nueva Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD), que fue remitido al Congreso de los Diputados, que viene a modificar y complementar el marco general que establece la RGPD. Mientras se aprueba esta nueva reglamentación, la RGPD es aplicable y exigible tanto en España, como en toda la Unión Europea y a cualquier empresa que quiera operar en ella.Desde el punto de vista de la pyme que aún no la ha implementado es importante tener en cuenta qué ha cambiado y cómo debe adaptarse a ella:Aunque es una de las medidas estrella de la LOPD 2018, lo cierto es que no será fácil su seguimiento y control. Aún pese a las dificultades, la nueva normativa de protección de datos aplica incluso más allá de las fronteras de la Unión Europea cuando la oferta de productos o servicios se ofrezca a ciudadanos que pertenezcan al territorio continental.Pese a que la anterior ley ya incluía ciertas obligaciones en cuanto a la información y al modo de presentarla, la LOPD 2018 deja claros tres nuevos aspectos que las compañías que aún no lo hayan hecho deben modificar antes de que comience el nuevo año: