- Nuevos mercados: en la economía digital, las reglas que rigen el mercado, así como los agentes que participan en él, son totalmente diferentes a los modelos tradicionales. La forma de acceder a nuevos mercados poco o nada tiene que ver con la de hace apenas unos años. En la actualidad hay dos grandes factores que tienen una gran influencia: escalabilidad y transversalidad.
- Nuevos modelos de negocio: la disrupción digital implica un cambio integral en los modelos de negocio. Las organizaciones ya no se dirigen a un público masivo, sino que buscan de forma continua nuevos nichos de mercado y necesidades muy específicas. Lo hacen a través de la comunicación bidireccional y la experimentación.
- Nuevos competidores: las nuevas tecnologías han cambiado por completo la competencia de las empresas de todo el mundo. Ya no compiten con compañías de su mismo sector, sino con todas las que forman el mercado, independientemente de su tamaño y sector de actividad.
- Nuevas relaciones con los clientes: la disrupción digital en las empresas también ha supuesto un cambio importante en las relaciones con los clientes. A día de hoy estos tienen un papel activo en la estrategia de las organizaciones, de modo que su papel ya no es simplemente el de recibir un producto o un servicio. Tienen una implicación mucho más profunda, convirtiéndose así en un eje importante en el proceso de toma de decisiones.
- Nuevos canales de producción: otra de las claves para entender la disrupción digital tiene relación con los canales de producción. Las empresas implementan las nuevas tecnologías para automatizar los procesos y establecer nuevos canales. Ya no apuestan por el concepto de producción masiva como venían haciendo hasta ahora, sino por una producción dirigida a ofrecer la mejor experiencia a los clientes.
En plena era digital, surgen numerosos conceptos que hacen referencia al futuro de las empresas, como la disrupción digital. Un término que hace referencia al cambio del modelo tradicional de negocio debido a la irrupción de las nuevas tecnologías, lo cual afecta a la totalidad de la estructura corporativa. La disrupción digital en las empresas es por tanto un cambio a nivel global que supone romper con lo establecido.Un concepto que va mucho más allá de la simple digitalización de las compañías. Engloba tanto a grandes empresas como a startups. Estas últimas son un nuevo modelo de organización que aplican la tecnología disruptiva con el objetivo de captar nuevos nichos de clientes, con necesidades y características muy específicas.Existe un debate generalizado acerca de cuál es la verdadera clave de la disrupción digital del Siglo XXI: las tecnologías o las personas. Mientras que hay expertos que señalan que las nuevas tecnologías son las impulsoras del cambio, hay otros que argumentan que sin el capital humano la puesta en marcha del cambio sería imposible.La disrupción digital en las empresas se define como una alteración producida por un cambio a raíz del desarrollo de las nuevas tecnología, cambiando por completo los modelos de negocios tal y como se conocían hasta ahora.Se trata de una transformación global que comienza por el proceso de digitalización de las compañías. No obstante, este es solo el primer paso. Un ejemplo muy claro de este concepto son las startups. Este tipo de organizaciones han sabido captar nuevos nichos de mercado, ofreciendo servicios en nichos de mercado muy específicos.Es importante que las empresas acepten el fin del modelo de negocio tradicional. Las exigencias tanto del mercado como de los clientes del Siglo XXI obligan a ello.A continuación hemos recogido las principales claves de la disrupción digital, y lo que este concepto supone para el futuro de las empresas