¿Qué es la geolocalización?
Consiste en la capacidad de determinar la ubicación física de un dispositivo mediante varios métodos, como GPS, Wi-Fi o torres de telefonía. Para determinar dónde está, se recopilan datos de distintas fuentes, lo que permite reducir el margen de error al establecer la posición. Es una tecnología que ha transformado por completo la forma en la que interactúas con el entorno. Al fin y al cabo, sus aplicaciones son muy variadas. Un buen ejemplo es Google Maps, una herramienta que te permite moverte por cualquier ciudad aun sin conocerla. Asimismo, las redes sociales, como Facebook o Instagram, permiten a sus usuarios mostrar su ubicación en las publicaciones que hagan. De este modo, ofrecen un mayor contexto a los seguidores.Pese a las ventajas de la geolocalización, su capacidad de rastrear la ubicación de un dispositivo plantea preocupaciones sobre privacidad y seguridad de los datos. La posibilidad de que terceros sepan dónde estás es un tema de debate constante. El dilema aumenta si se introducen otras tecnologías, como es el caso de la inteligencia artificial y sus extensas habilidades.Cómo funcionan los servicios de geolocalización
Los servicios de geolocalización operan por medio de la recopilación y el análisis de datos provenientes de numerosos orígenes. De entre todas las fuentes, hay tres tecnologías que destacan: el sistema de posicionamiento global (GPS), las redes de telefonía móvil y las Wi-Fi.- GPS. Es una red de satélites que transmiten ondas a receptores en la superficie. Un dispositivo adaptado puede calcular su ubicación exacta midiendo el tiempo que tardan las señales de al menos cuatro satélites en llegar a él. Este método proporciona una gran precisión, con un margen de error de pocos metros, y es muy empleado en aplicaciones de navegación y mapas.
- Redes de telefonía móvil. Los dispositivos también determinan su ubicación mediante las torres de telefonía. Al medir la intensidad de la señal y el tiempo de viaje de las señales entre el aparato y varios puntos cercanos, se puede estimar la posición. Aunque menos exacta que el GPS, esta técnica es útil en áreas urbanas muy pobladas o en interiores.
- Redes Wi-Fi. En este caso, se recurre al uso de bases de datos de ubicaciones con puntos de acceso a la red. A través de la identificación y comparación de las señales que emiten, un dispositivo puede estimar dónde está con mucha precisión.
IA y privacidad en dispositivos móviles
Dada la necesidad de utilizar datos de multitud de fuentes para la geolocalización, es normal que se busque proteger la privacidad. Esto se acentúa con la irrupción de aplicaciones basadas en IA, ya que pueden emplearse para diversos fines. Por ejemplo, son capaces de predecir incendios forestales con la información a la que tienen acceso. La inteligencia artificial realiza sus labores mediante el uso de los datos a su alcance. Estos van desde los puramente geográficos, como la latitud o longitud de un área concreta, a los recursos humanos que participaron en otros incendios. Así, la aplicación es capaz de predecir dónde es más probable que surja fuego en función de las condiciones de cada lugar.Además, empresas como Google aplican la IA para ofrecer más funcionalidades en sus servicios. Es lo que sucede con Google Maps, que incorporará inteligencia artificial generativa para que le puedas plantear solicitudes. Es decir, te dará indicaciones precisas para llegar a un sitio, las opciones de ocio disponibles u horarios. También se elaborarán listas públicas para que los recién llegados visiten puntos emblemáticos de una ciudad.Privacidad en la era de la geolocalización y la IA
A pesar de que la IA y la geolocalización traen numerosos beneficios, implican algunas preocupaciones, en especial en cuanto a ciberseguridad. Si los criminales tienen un acceso sencillo a los datos de usuarios o instituciones, podrán causar graves daños. Por consiguiente, conviene establecer las debidas contramedidas.