- Es posible acceder a los ficheros que hemos almacenado desde cualquier dispositivo (ordenador, móvil, Tablet,..).
- La información se sincroniza entre los distintos dispositivos y la nube, de tal manera que puede quedar actualizada.
- Es fácil compartir documentos con otros usuarios.
- Sólo se necesita una conexión a Internet, no requiriendo otro dispositivo de conexión.
- Nos ahorra tener que comprar hardware (lápiz USB, discos duros externos).
- Establecer una contraseña robusta y cambiarla periódicamente.
- Implementar, cuando sea posible, la autenticación mediante la verificación de dos factores. Esto quiere decir que además de introducir una contraseña se utiliza otro medio de identificación adicional como pueden ser nuestro teléfono móvil, una tarjeta con SIM, etc.
- Encriptar, si es posible, la información que se vaya a almacenar, ya que el contenido que se envía a la nube deja de ser totalmente privado.
- Separar aquellos archivos que consideramos sensibles y no alojarlos en la nube. Esto podría ahorrarnos muchos problemas en caso de un ataque o de una fuga de información.
Referencias del documento: Articulo refundido y modificado por la Subdelegación de Defensa en Valencia. Artículo publicado en el Boletín de Concienciación del Mando Conjunto de Ciberdefensa.