- Interconectividad: la llamada Smart factory tiene la capacidad de interconectar dispositivos, productos y profesionales mediante la innovación tecnológica y el software, un gran beneficio para un sector como el del calzado, que dispone de una gran variedad de productos y materiales.
- Monitorización en tiempo real: las fábricas inteligentes también pueden monitorizar muchos de sus procesos en tiempo real, conociendo en cada momento qué producto está en cada fase.
- Big data: la propia monitorización, junto con otros procesos de recepción de datos, ofrece a la empresa una altísima cantidad de información sobre el funcionamiento de la fábrica que se puede utilizar para mejorar procesos, detectar y corregir errores.
- Mantenimiento predictivo: también gracias a la interconexión o el Big Data, las fábricas 4.0 disponen de mecanismos para predecir las necesidades de mantenimiento de sus plantas. Así, se reduce la intervención humana o tecnológica en el mantenimiento, totalmente optimizado gracias a la predicción, y con la reducción de costes que supone.
- Velocidad de producción y envío: la agilización de procesos favorece, y mucho, a la capacidad de las plantas para producir y enviar más rápido. Sin duda, los tiempos de envío han vivido una auténtica revolución en los últimos años y la tecnología permite incluso predecir qué tipo de productos y en qué cantidad van a comprarse en cada momento del año.
- Stock inteligente: otro de los beneficios de la industria 4.0 que también ha adoptado el sector del calzado es el nuevo concepto de stock. La monitorización y seguimiento también llega al stock favorecido por la predicción de la demanda. Con ello no es necesario disponer de una cantidad de productos tan elevada en reserva, algo que reduce el stock y los recursos e infraestructuras destinados a él.
- Diversificación y personalización: por último, el conocimiento de los hábitos del consumidor mediante el Big Data ha hecho que las Smart Factories puedan fabricar lotes de productos mucho más cortos y lograr una variedad de productos mucho más elevada, cada vez personalizando más la demanda a cada consumidor.
La industria del calzado, enmarcado dentro del gran escaparate de la moda, no se ha quedado atrás en la incorporación de la tecnología a su industria, sus fábricas y la propia creación de sus productos.[toc]En Tecnología para los Negocios observamos la evolución de los diferentes sectores profesionales en su camino hacia la transformación digital. Además, también hemos puesto atención en el concepto de Industria 4.0 en cada sector y en las oportunidades que ofrece la innovación tecnológica en procesos como la fabricación o la distribución de productos.Hoy ponemos el foco de atención en un sector bastante específico pero muy potente a nivel mundial como es el del calzado. Su condición de producto de moda se une a la tendencia del conjunto del sector, que en los próximos años cuenta con buenas previsiones de crecimiento en tecnología inteligente.Las particularidades del propio producto, y las características que el cliente exige de estas prendas, ofrecen muchas posibilidades de innovación que, gracias a la tecnología, poco a poco pymes y grandes empresas están incorporando a su día a día.El sector del calzado, como la mayoría de sectores profesionales, está incorporando a sus fábricas la tecnología propia de la llamada Industria 4.0 que tantas ventajas y posibilidades ofrece: