- Tener 18 años cumplidos
- Licencia. Es decir, estar habilitado como piloto. Tener cualquier licencia de piloto o el certificado teórico básico o avanzado para volar con RPAS (drones)
- Disponer del certificado práctico del modelo de RPAs con el que vas a trabajar o de una categoría y tipo equivalente
- Conseguir el certificado médico correspondiente en vigor
- Mantener tu aptitud de piloto de Rpas
- Llevar siempre contigo los documentos acreditativos correspondientes en cada operación.
Hace unos años, los drones eran una afición. Hoy se han convertido en una industria que mueve millones de euros. Se beneficiarán de ello las compañías tecnológicas y fabricantes, por un lado. Pero también los profesionales del sector porque se crearán muchos puestos de trabajo. Además, de ello ha nacido una nueva profesión, bien pagada y que necesita encontrar más protagonistas. Hablamos de piloto de drones: una profesión con mucha demanda en el futuro.En España, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), es la encargada de regular los drones de “hasta 150 kilos”. Según, AESA, a día de hoy hay 3.577 empresas dedicadas al sector. AESA no da el número exacto de los pilotos de drones, pero otras fuentes hablan de casi cinco mil. Sus funciones son de todo tipo. Tenemos, por ejemplo, los que se dedican a prevención de incendios, a la exploración marítima o, simplemente, a filmaciones paisajísticas.También hay 74 escuelas autorizadas, repartidas por toda la geografía: Cataluña, País Vasco, Canarias, Galicia… Y, aunque AESA, advierte que “no existe ningún registro de fabricantes”, se estiman en 20. Aparte de que se contabilizan más de 3.000 empresas relacionadas con el sector.Todo esto, sin embargo, no es suficiente. Según la Comisión Europea, “los drones generarán 150.000 empleos en la UE hasta el año 2050”. Asimismo, en la UE se calcula que los drones podrían alcanzar 10% del mercado de la aviación civil. Eso sería unos 15.000 millones de euros.La industria cada vez utiliza más los drones. Endesa o Iberdrola, por ejemplo, revisan sus molinos de viento desde el aire con estos aparatos. Repsol los emplea para acceder a lugares remotos de sus plantas petrolíferas. Navantia pasa revista al estado de sus piezas más inaccesibles con estas naves teledirigidas, o como ya vimos la industria del vino también está empezando a utilizar drones para inspeccionar el estado de las vides. Y así podríamos estar citando ejemplos hasta mañana.Es evidente que pronto se van a necesitar más pilotos de drones. Pero piloto de drones no puede ser cualquiera. El sector defiende que “hay que dotarlos de una formación específica y de alto nivel”. Porque “solo el personal cualificado marcará la diferencia entre el éxito y fracaso de un proyecto”. En Estados Unidos esto ya lo tienen resuelto. Allí hay un gran abanico de estudios universitarios sobre drones. Sin embargo, en Europa aún están empezando a surgir las primeras titulaciones.El sector vive un momento muy dulce. El 30 de Diciembre de 2017 entró en vigor el RD 1036/2017, que regula el uso civil de drones. Y que supuso un gran impulso con respecto a la ley anterior, de 2014.Con la nueva normativa se crean aún más oportunidades laborales para los pilotos de drones. Por ejemplo, ahora se pueden inspeccionar fisuras y daños arquitectónicos de monumentos emblemáticos. También se empiezan a utilizar drones para controlar el tráfico, vigilar las costas, etcétera. Y, lo que es más importante, toda la normativa a nivel internacional exige un piloto detrás de cada dron. Estos aparatos pueden sobrevolar entornos urbanos con personas siempre que no sobrepasen los 120 metros de altura ni un peso superior a los 10 kilos. Además, con la nueva regulación de RPAS, los drones también podrán ser pilotados por la noche. Por cierto RPAS son las siglas de Remotely Piloted Aircraft Systems. Así es como se les llama internacionalmente a aviones controlados de forma remota.En zonas despobladas, el radio de visión de 500 metros (80 hectáreas) es ampliable a otros 500. Aunque será así siempre que un observador mantenga contacto visual con el artefacto. Pero estamos hablando de una distancia similar a 320 campos de fútbol, uno detrás de otro.Como hemos dicho, la nueva normativa incrementa las posibilidades para los pilotos de drones. El nuevo RD fomenta el crecimiento del sector al permitir actividades que hasta ahora no eran viables. Se podrá, por ejemplo, ampliar la superficie de vuelo de servicios de agricultura de precisión; o en cartografía. Lo mismo decimos para la vigilancia de cultivos, control de escombros o inspección de construcciones ilegales en el campo. En el Ayuntamiento valenciano de Algemesí, por ejemplo, los drones vigilan los campos de naranjos para evitar robos. Los pilota un agente de la Policía Local.En este gráfico de AESA te explica los diferentes usos que se les puede dar a un dron:Según AESA, estos son los requisitos